El otro día escuché a un importante directivo reconvertido a consultor de directivos afirmar con rotundidad que todo lo que no tenga impacto directo sobre las ventas no sirve para nada. Que no aceptaba ninguna propuesta de un equipo de marketing si no podía demostrar su retorno inmediato en conversiones o ingresos.
Me dejó pensando… porque viniendo de quién venía, me hacía más increíble todavía esta afirmación.
Esa frase que puede sonar poderosa como título de una ponencia o tribuna de opinión, esconde una visión miope del marketing. Pensar que solo sirve lo que se traduce en ventas a corto plazo es renunciar a construir una marca sólida, a generar confianza, a diferenciarse de verdad. Es como si un agricultor solo valorara lo que recoge ese mismo día, olvidando que hay que sembrar, cuidar y esperar… o lo peor, que se piense que todo ese proceso es un “gasto”.
Pocas figuras están tan cuestionadas —y a la vez son tan incomprendidas por imprescindibles— como la del director de marketing en empresas lideradas por CEOs con una visión miope de lo que significa construir marca.
Read More